En respuesta a las necesidades percibidas por los grupos sociales, mediadas por visiones sobre el mundo futuro, las ciencias y las tecnologías, como productos humanos, han dado surgimiento a las Nuevas Tecnologías de Comunicación e Información (NTIC).Actualmente las NTIC juegan un papel muy importante, al iniciar la transformación de diferentes esferas sociales a nivel mundial, lo que dio origen al “fenómeno”, hoy en día conocido como “Sociedad de la Información”. Es importante destacar que esta sociedad es un nuevo modelo de comunicación donde hay un elemento primordial: la interactividad. Ahora el receptor (si es que aún podemos hablar en términos de receptor) también es creador de mensajes, lo que lleva a una nueva capacidad del que recibe del medio y permite configurar una nueva forma de relación, de socialización donde cabe perfectamente la educación.
De acuerdo a Castells, 1997 (mencionado por Thierry) "Las sociedades de la información se caracterizan por basarse en el conocimiento y en los esfuerzos por convertir la información en conocimiento. Cuanto mayor es la cantidad de información generada por una sociedad, mayor es la necesidad de convertirla en conocimiento".
Lo anterior nos lleva a valorar la posibilidad de crear esta sociedad informativa en nuestro país, por lo que a continuación se presentan algunos puntos a favor del desarrollo de la educación a distancia en México.
La revolución tecnológica suscitada en los últimos años a nivel mundial propone una gran promesa para la educación, sin embargo como lo menciona Wadi Haddad, 1998 (citado por Hernández) la tecnología no es una actividad educativa: es un instrumento, un medio para alcanzar un fin. Bajo esta conceptualización, podemos considerar que el instrumento tecnológico ya está presenta en la mayoría de los hogares mexicanos, por lo que se puede pensar que las condiciones para la educación a distancia son favorables, pero, entonces ¿qué hace falta?
De acuerdo al artículo publicado por Trejo Delabre "Aprender y educar en la Internet" (2003), en México sólo el 4% de la población accede a Internet, de la cual el 29.5 % accede al correo electrónico, el 25.5 % consulta o investiga en línea, 17.4 % utiliza el chat y el 14. 4 % lo hace para la educación. De acuerdo con estas cifras México no tiene una educación en el uso de Internet, lo cual lo coloca en una desventaja ante los crecientes cambios que trae consigo esta tecnología. Por ello, se hace urgente implementar programas que capaciten a las personas en el uso para la educación y lo que implican las NTIC.
Bajo el contexto anterior, la realidad es que el mundo se ha convertido en un mercado global, donde el conocimiento se convierte en el centro del crecimiento económico y del desarrollo de cada país, y es la educación una forma de ver al mundo, a través del intercambio de información, experiencias, valores y cultura. Como lo afirman Lozano y Burgos (2007) la tecnología, en el contexto actual, debe ser considerada como un “motor” de cambio para las instituciones educativas, impulsora del aprendizaje activo y autónomo.
Por su parte, el “Diagnóstico de Educación Superior a Distancia en México 1999-2000(ANUIES, 2000) destaca que un poco más de la mitad de las instituciones que ofrecen programas de educación a distancia no cuenta con un programa permanente de formación, capacitación y certificación de recursos humanos propios de la educación a distancia. Sin embargo, hay que reconocerse los esfuerzos que algunas de las regiones e instituciones han realizado, y que mejor forma si es a través de la estandarización de criterios para la formación de los profesionales de la educación a distancia y de la administración de las instituciones que ofrecen este modelo educativo.
La educación a distancia históricamente ha estado vinculada al desarrollo de las NTIC y por lo tanto a su racionalidad; sin embargo “si damos un vistazo a los distintos modelos de educación a distancia que hay en el mundo, una primera reflexión sería que no hay un modelo único, y que cada país o institución construye su propio modelo, de acuerdo a las características y necesidades socioeconómicas de su entorno.
Actualmente el modelo de educación a distancia en México se concentra en los sistemas de educación universitaria y formación profesional a distancia, con las potencialidades que ofrecen las NTIC (telecomunicaciones vía satélite, y en los 90 con el uso de las redes telemáticas - Internet e Internet 2).
Una de las razones para iniciar un nuevo proyecto de educación superior a distancia en nuestro país son las percepciones que existen sobre lo que sucede en muchas de las instituciones educativas del país, que al no haber un estándar nacional cada quien hace lo que quiere o puede en cuanto a servicios educativos. Percepciones como “parte de carencias similares”, “el modelo de la carencia” “no hay modelo” “no hay estandarización” e incluso que sería aberrante que la hubiera”.
Referencias bibliográficas
Hernández, E., López, M, et al. (2004). Internet: una Posibilidad de Educación a Distancia. Revista “Razón y Palabra”. No. 36. En línea: http://www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n36/internet.html Consultado en febrero de 2008.
Lozano, A., Burgos, J. (2007). Tecnología educativa en un modelo de educación a distancia centrado en la persona. México: Limusa.
Thierry, D. Habilidades didácticas para la educación por competencias. UPAEP. En línea: http://web.upaep.mx/DesarrolloHumano/maestros/cursosTemporales/PagThierry/Completo.htm Consultado en febrero de 2008
Torres, L. La educación a distancia en México: ¿Quién y cómo la hace? En línea: http://www.mta.udg.mx/contenidos/260/1/ Consultado en febrero de 2008
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