martes, 15 de abril de 2008

Evaluación y funciones del profesor en la educación a distancia


En el ámbito de la educación a distancia hay diferentes formas de evaluación del aprendizaje. La selección de la forma de evaluar depende de los criterios curriculares para emitir una certificación y del valor de credibilidad y legitimidad en el contexto social. Estos tipos de evaluación se pueden integrar en siete práctica concretas.

a) Aplicación del examen en forma presencial. Este esquema se refiere a la aplicación del examen, en fechas predeterminadas, en un centro evaluador. Se tiene un control de la identidad de los alumnos, ya que se desarrollan bajo las condiciones establecidas por el profesor o la institución educativa.
Como una de las reflexiones sobre el uso de la tecnología en esta práctica, se destaca el uso del Internet como medio de acceso al instrumento de evaluación, facilitando el proceso de recolección de datos.

b) Aplicación del examen en forma virtual. Esta forma de evaluación no obliga a que el alumno se presente físicamente en algún centro evaluador ya que accede al examen por medio de una plataforma tecnológica. Sin embargo, le exige al educando desarrollar el examen en ciertos periodos preestablecidos y limitados a ciertas horas del día o a ciertas fechas.
Como una de las reflexiones sobre el uso de la tecnología en esta práctica, se destacan los sistemas para calificar de manera automática los exámenes, así como los datos estadísticos básicos que ofrece (media, desviación estándar, valor máximo y valor mínimo).

c) Asignación de trabajos. Esta práctica no es exclusiva de la educación a distancia, pero en una educación centrada en el alumno, como es el caso de nuestro estudio, esta estrategia permite poner mayor énfasis en las actividades de aprendizaje que los alumnos deben realizar. A través de la asignación de trabajos, los alumnos pueden poner cierto acento en aquellos temas que mejor respondan a sus necesidades de capacitación.
Como una de las reflexiones sobre el uso de la tecnología en esta práctica, se destaca la gestión de los archivos que los alumnos envían, almacenarlos y ordenarlos de distintas formas.

d) Evaluación del desempeño en foros asincrónicos de comunicación. La evaluación de los procesos de interacción de los alumnos implica observar lo que ocurre hacia el interior de cada curso en los foros asincrónicos de comunicación. La interacción puede ser profesor-alumnos o alumno-alumnos. Estos procesos de evalúan de acuerdo al índice de frecuencias de participación y el índice de calidad de las participaciones.
Como una de las reflexiones sobre el uso de la tecnología en esta práctica, se destaca la configuración de cada foro, ya que esta puede tener variantes dependiendo de la sofisticación de la plataforma tecnológica.


e) Evaluación del desempeño a través de medios sincrónicos de comunicación. Se refiere a la conversación instantánea como el chat, las videconferencias, la comunicación telefónica por Internet, principalmente.
El uso de medios sincrónicos de comunicación es una alternativa valiosa en la educación a distancia; sin embargo para su éxito es importante realizarla en una relación “uno a uno”.
A diferencia de los medios asincrónicos, la comunicación sincrónica permite hacer más eficientes los procesos de interacción, ya que las respuestas son inmediatas.
Como una de las reflexiones sobre el uso de la tecnología en esta práctica, se destaca la amplia extensión y difusión actual del uso del software para sesiones de chat.

f) Autoevaluación por parte de los alumnos. Esta evaluación se refiere a la responsabilidad que se le da al alumno en el proceso de evaluación, y se define como el proceso por medio del cual los alumnos evalúan tanto su esfuerzo como el grado en el que ellos creen que los objetivos de aprendizaje han sido logrados durante el curso.
Como una de las reflexiones sobre el uso de la tecnología en esta práctica, se destaca que muchas plataformas tecnológicas incluyen herramientas que pueden ser empleadas para fines de autoevaluación.

g) Coevaluación por parte de los alumnos. La coevaluación se define como el proceso por medio del cual los alumnos evalúan la calidad del trabajo de sus compañeros, así como su contribución al logro de los objetivos de aprendizaje.
Como una de las reflexiones sobre el uso de la tecnología en esta práctica, se destaca que el manejo de información para fines de coevaluación es una tarea compleja y el uso de recursos tecnológicos se vuelve primordial para esta práctica evaluativa.




Funciones del profesor en la educación a distancia

Antes de entrar a la descripción de roles que desarrolla el profesor en el modelo de educación a distancia, debemos considerar el término que ha venido reemplazando el concepto de profesor. En la educación en línea el concepto del profesor ha cambiado a “tutor”, cuya función de tutoreo se define como el proceso de enseñanza-aprendizaje en el que un docente acompaña, monitorea, da seguimiento, guía y retroalimenta a los educandos de este modelo educativo.

La comunicación mediada por computadora permite a los educadores oportunidades y retos para enseñar o capacitar a distancia sin que el tiempo ni el espacio sean una barrera. Por lo anterior, el profesor-tutor tiene varias responsabilidades dentro de un curso de educación a distania o en línea. Estas responsabilidades las podemos resumir en las siguientes:

* Atención a los alumnos: Lograr una empatía, cercanóa o proximidad con el alumno, que le permita al alumno percibir el interés del tutor sobre el curso y su proceso.

* Seguimiento del proceso de enseñanza-aprendizaje: Monitorerar y reviar actividades y tareas, a fin de poder contestar las dudas e inquietudes que los alumnos vayan presentando en el transcurso del curso.

* Retroalimentación de los avances que desarrollan los alumnos en su proceso de aprendizaje: A través de un análisis cualitativo, el tutor aconseja, recomienda y sugiere al alumno la mejora de su proceso, mediante explicaciones e instrucciones claras y precisas.

En términos generales, la función del tutor en la educación a distancia es contagiar al alumno del entusiasmo y la motivación, para que lo que se piensa es un medio frío e insensible, logre integrar la emoción que un educando presencial puede generar al lograr conocimientos nuevos.

Lozano, A., Burgos, J. (2007). Tecnología educativa en un modelo de educación a distancia centrado en la persona. México: Limusa.


viernes, 29 de febrero de 2008

Los retos actuales de la educación a la luz de las tecnologías emergentes.

En respuesta a las necesidades percibidas por los grupos sociales, mediadas por visiones sobre el mundo futuro, las ciencias y las tecnologías, como productos humanos, han dado surgimiento a las Nuevas Tecnologías de Comunicación e Información (NTIC).

Actualmente las NTIC juegan un papel muy importante, al iniciar la transformación de diferentes esferas sociales a nivel mundial, lo que dio origen al “fenómeno”, hoy en día conocido como “Sociedad de la Información”. Es importante destacar que esta sociedad es un nuevo modelo de comunicación donde hay un elemento primordial: la interactividad. Ahora el receptor (si es que aún podemos hablar en términos de receptor) también es creador de mensajes, lo que lleva a una nueva capacidad del que recibe del medio y permite configurar una nueva forma de relación, de socialización donde cabe perfectamente la educación.

De acuerdo a Castells, 1997 (mencionado por Thierry) "Las sociedades de la información se caracterizan por basarse en el conocimiento y en los esfuerzos por convertir la información en conocimiento. Cuanto mayor es la cantidad de información generada por una sociedad, mayor es la necesidad de convertirla en conocimiento".

Lo anterior nos lleva a valorar la posibilidad de crear esta sociedad informativa en nuestro país, por lo que a continuación se presentan algunos puntos a favor del desarrollo de la educación a distancia en México.

La revolución tecnológica suscitada en los últimos años a nivel mundial propone una gran promesa para la educación, sin embargo como lo menciona Wadi Haddad, 1998 (citado por Hernández) la tecnología no es una actividad educativa: es un instrumento, un medio para alcanzar un fin. Bajo esta conceptualización, podemos considerar que el instrumento tecnológico ya está presenta en la mayoría de los hogares mexicanos, por lo que se puede pensar que las condiciones para la educación a distancia son favorables, pero, entonces ¿qué hace falta?

De acuerdo al artículo publicado por Trejo Delabre "Aprender y educar en la Internet" (2003), en México sólo el 4% de la población accede a Internet, de la cual el 29.5 % accede al correo electrónico, el 25.5 % consulta o investiga en línea, 17.4 % utiliza el chat y el 14. 4 % lo hace para la educación. De acuerdo con estas cifras México no tiene una educación en el uso de Internet, lo cual lo coloca en una desventaja ante los crecientes cambios que trae consigo esta tecnología. Por ello, se hace urgente implementar programas que capaciten a las personas en el uso para la educación y lo que implican las NTIC.

Bajo el contexto anterior, la realidad es que el mundo se ha convertido en un mercado global, donde el conocimiento se convierte en el centro del crecimiento económico y del desarrollo de cada país, y es la educación una forma de ver al mundo, a través del intercambio de información, experiencias, valores y cultura. Como lo afirman Lozano y Burgos (2007) la tecnología, en el contexto actual, debe ser considerada como un “motor” de cambio para las instituciones educativas, impulsora del aprendizaje activo y autónomo.

Por su parte, el “Diagnóstico de Educación Superior a Distancia en México 1999-2000(ANUIES, 2000) destaca que un poco más de la mitad de las instituciones que ofrecen programas de educación a distancia no cuenta con un programa permanente de formación, capacitación y certificación de recursos humanos propios de la educación a distancia. Sin embargo, hay que reconocerse los esfuerzos que algunas de las regiones e instituciones han realizado, y que mejor forma si es a través de la estandarización de criterios para la formación de los profesionales de la educación a distancia y de la administración de las instituciones que ofrecen este modelo educativo.

La educación a distancia históricamente ha estado vinculada al desarrollo de las NTIC y por lo tanto a su racionalidad; sin embargo “si damos un vistazo a los distintos modelos de educación a distancia que hay en el mundo, una primera reflexión sería que no hay un modelo único, y que cada país o institución construye su propio modelo, de acuerdo a las características y necesidades socioeconómicas de su entorno.

Actualmente el modelo de educación a distancia en México se concentra en los sistemas de educación universitaria y formación profesional a distancia, con las potencialidades que ofrecen las NTIC (telecomunicaciones vía satélite, y en los 90 con el uso de las redes telemáticas - Internet e Internet 2).

Una de las razones para iniciar un nuevo proyecto de educación superior a distancia en nuestro país son las percepciones que existen sobre lo que sucede en muchas de las instituciones educativas del país, que al no haber un estándar nacional cada quien hace lo que quiere o puede en cuanto a servicios educativos. Percepciones como “parte de carencias similares”, “el modelo de la carencia” “no hay modelo” “no hay estandarización” e incluso que sería aberrante que la hubiera”.


Referencias bibliográficas


Hernández, E., López, M, et al. (2004). Internet: una Posibilidad de Educación a Distancia. Revista “Razón y Palabra”. No. 36. En línea: http://www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n36/internet.html Consultado en febrero de 2008.

Lozano, A., Burgos, J. (2007). Tecnología educativa en un modelo de educación a distancia centrado en la persona. México: Limusa.

Thierry, D. Habilidades didácticas para la educación por competencias. UPAEP. En línea: http://web.upaep.mx/DesarrolloHumano/maestros/cursosTemporales/PagThierry/Completo.htm Consultado en febrero de 2008

Torres, L. La educación a distancia en México: ¿Quién y cómo la hace? En línea: http://www.mta.udg.mx/contenidos/260/1/ Consultado en febrero de 2008

Competencias del nuevo profesionista

Para poder introducirnos a las nuevas competencias que se demanda al nuevo profesionista mexicano, hay que ubicarnos en el nuevo contexto de la “hipertecnologización”, donde cada vez son más rápidos los cambios, cada vez son más frecuentes, cada vez son más profundos y cada vez son más inciertos.
Es en este escenario donde la exigencia es constante para lograr una certificación: productos, procesos, sistemas, servicios y personas. Ya no basta con tener la licenciatura o el grado en el campo del conocimiento que nos interesa, ahora se vuelve necesaria la certificación de nuestra competencia, en tanto nos acercamos a estándares internacionales.
Bien, pero ¿qué es una competencia?, es la capacidad de ejecutar una tarea de manera inteligente, en cualquier situación o contexto. Una persona competente hace las cosas bien y a la primera, y en esto tienen que ver mucho las aptitudes.
Entre las competencias demandas al nuevo profesionista se destacan:

Habilidades interculturales: Habilidad para hablar diferentes idiomas.

Solución de problemas: Debemos de desarrollar la competencia de "solucionar problemas", pero no matemáticos, sino problemas en general. Primero tenemos que plantearlo como problema e identificarlo como problema.

Modelo de toma de decisiones: Definir problema, enumerar factores de decisión, recolectar información, identificar la mejor alternativa, desarrollar estrategias, planes, programas, evaluar la decisión y su proceso, así logramos que el profesionista sea responsable de sus actos y de las consecuencias de sus actos.
Así mismo, podemos incluir seis competencias profesionales, relacionadas ya con la formación universitaria.
La competencia conceptual: Consiste en entender los fundamentos teóricos de la profesión. Por ejemplo, sustentar la teoría docente en una práctica pedagógica (si es que soy docente). Toda la profesión tiene su fundamento, entonces desarrollar la competencia es formar sólidamente en las teorías del campo disciplinario a los alumnos. Esto es importante: una formación teórica-sólida.
Competencia técnica: La habilidad para desempeñar las tareas requeridas del profesionista. Se debe enseñar a que apliquen lo que saben, en el momento del mundo real del trabajo. Nos damos cuenta de que todas las profesiones se dan por ensayo y error: el médico entierra sus errores, el contador lo mete a la cárcel, el abogado lo saca y así, de todas las profesiones podemos encontrar que es por ensayo y error que vamos encontrando esas situaciones.
Competencia de contexto: Entender el contexto social en el cual se practica la profesión; el entorno, el ambiente. Por ejemplo, muchos egresados de la carrera de odontología, a la hora de la verdad no practican la profesión, porque no dieron la dosis correcta de anestesia, porque se equivocaron de pieza dental, todo ese tipo de cosas inciden en eso.
Competencia de comunicación: Habilidad para comunicar de forma oral y escrita, de manera eficaz. Es decir todo audiovisual proyectado debe cumplir la regla del 7%: siete líneas como máximo y siete palabras por línea.
Competencia de integración: Habilidad para combinar las destrezas teóricas y técnicas en la práctica profesional. Al ya conocer la teoría, entonces hay que aplicarla al mundo real.
Competencia de adaptación: Habilidad para anticiparse y adaptarse a los cambios; sobretodo a los cambios tecnológicos. Ya no debe descansar el aprendizaje en la cátedra, por supuesto que el maestro universitario tiene el conocimiento pero, ya no es suficiente con eso; se requiere diversificar los estímulos, incorporar el audiovisual a la enseñanza.

viernes, 25 de enero de 2008

Tecnología para el conocimiento

Ante la realidad de que el mundo se ha convertido en un mercado global, donde el conocimiento es el centro del crecimiento económico y del desarrollo de cada país, podemos pensar que es la educación una forma de ver al mundo, a través del intercambio de información, experiencias, valores y cultura, pero la pregunta que nos hacemos en el sector educativo mexicano es ¿y cómo lograr esa formación global?

En este nuevo reto la tecnología debe ser considerada como un “motor” de cambio para las instituciones educativas, impulsora del aprendizaje activo y autónomo (Lozano y Burgos, 2007).

Para entender las nuevas tendencias educativas mediadas por la tecnología, es importante conocer a qué nos referimos al hablar de la educación a distancia. Escamilla de los Santos (en Lozano y Burgos, 2007) destaca como la definición más integral sobre educación a distancia, la desarrollada por Moore y Kearsley (1996) quien la define como un aprendizaje planeado que se lleva a cabo en un escenario diferente a la del aprendizaje tradicional, que para su desarrollo requiere, principalmente, de técnicas de diseño especiales y métodos de comunicación electrónicos o basados en tecnologías.

Aunque reconocemos tres tipos de modelos educativos en los que se puede desarrollar la educación a distancia, para cuestiones de estudio del presente curso, nos enfocaremos al modelo interactivo basado en las TIC (Tecnologías de Información y Comunicación), el cual utiliza tecnologías electrónicas, principalmente la Internet, para la interacción asincrónica y sincrónica tanto con contenidos, profesor y estudiantes. Una característica importante que no debemos olvidar es que este tipo de educación está centrada en el alumno.

En toda esta vorágine de integración de contenidos y tecnologías de información se ha desarrollado un modelo híbrido, en donde la educación se lleva a cabo mediante la conjunción lógica del manejo de información y de las herramientas tecnológicas, lo que permite a los educandos, la construcción de aprendizajes significativos, propósito de todo programa educativo.

Es así, como actualmente la educación a distancia integra la tecnología, la innovación, la interacción continua con los alumnos, diseño flexible de actividades y el debate de ideas (Heredia, citada por Lozano y Burgos, 2007).

Todo el desarrollo antes planteado nos permite visualizar la evolución de una sociedad industrial a una sociedad de conocimiento, donde la presencia de mayor competitividad, mayor cantidad de participantes en los mercados, genera retos, así como oportunidades no sólo para los integrantes del sector comercial, sino más bien permite establecer nuevas metas y objetivos a nuestras instituciones educativas, entre los cuales se pueden mencionar:

a) La planeación de programas permanentes de educación.
b) Descentralización de la administración educativa.
c) Integración social a partir de los programas educativos.

De esta forma la integración de las tecnologías para el conocimiento coadyuvará al desarrollo de competencias, necesarias para destacar la figura necesaria en este mundo digital: la del ciudadano del conocimiento.




REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Bates, A.W. & Poole, G. (2003). Effective teaching with technology in higher education. San Francisco: Jossey-Bass.


Lozano Rodríguez, A. & Burgos Aguilar, V. (2007) (Comp.). Tecnología educativa: en un modelo de educación a distancia centrado en la persona. Distrito Federal, México: Limusa.